Las mujeres en la mitología griega y romana, desde Penélope hasta Deméter

Las mujeres, desde la antigüedad, han sido consideradas inferiores a los hombres y forzadas a sufrir muchas privaciones.
Gino Ragozzino proporcionó ejemplos muy eficientes usando la voz del mito griego y romano.

Las mujeres en Grecia

En el primer canto de la Odisea se cuenta que, mientras Ulises es retenido en la isla de Ogygia, su esposa, la Reina Penélope, lo espera en Ítaca, rechazando a todos los pretendientes. La mujer no quiere celebrar un nuevo matrimonio y siempre encuentra excusas para ganar tiempo. Para forzar su elección, los pretendientes despilfarran las posesiones de la reina y pasan sus días dándose un festín a su costa.

Un día, durante el banquete, el poeta Femio canta las hazañas de Ulises. Entristecida por esa canción, que despierta muchos recuerdos en ella, la Reina baja de sus habitaciones y le ruega al poeta que cambie de tema. Pero su hijo Telémaco la reprende y la invita a retirarse con estas palabras:

VUELVE A TUS APOSENTOS Y ATIENDE TUS OBLIGACIONES, EL HUSO Y LA FORTALEZA, Y ORDENA A TUS DONCELLAS QUE ACELEREN SU TRABAJO; Y DEJA EL CANTO A LOS HOMBRES, Y A MÍ PRIMERO, YA QUE SOY EL SEÑOR DE LA CASA.

La reina obedece inmediatamente. Este episodio nos dice que, desde la época homérica, en Grecia se consideraba impropio que las mujeres se mostraran en público y se interesaran por otros asuntos que no fueran el hilado, el tejido y el gobierno de la casa. Los hombres hacían sus tareas fuera de casa y las mujeres estaban obligadas a quedarse en casa. En público, el mundo griego era un mundo sin mujeres. Incluso en las fiestas que se celebraban en su casa con amigos, la mujer no debía ser vista. Sólo su marido y sus hijos debían asistir a las fiestas.

Un antiguo autor griego escribe:

NADIE SE ATREVERÍA A IR A FIESTAS DONDE HUBIERAN MUJERES CASADAS; NI LAS MUJERES CASADAS ASISTIRÍAN A BANQUETES CON SUS MARIDOS, NI CONSIDERARÍAN LÍCITO COMER CON PERSONAS QUE NO FUERAN DE SU FAMILIA, Y MUCHO MENOS CON LOS PRIMEROS QUE LLEGARAN.

Las mujeres en Roma

A diferencia de los griegos, los romanos llevaban a sus mujeres a recepciones y banquetes. La mujer romana también compartía la autoridad sobre sus hijos y sirvientes, participando en la vida pública junto con su marido, pero con gran austeridad. Aunque asistió al banquete, la mujer romana se sentó y no se acostó, no bebió vino sino una bebida endulzada con miel y no participó en el simposio después de la cena.

Parece contradictorio que tanto griegos como romanos adoraran a divinidades femeninas y creyeran que la vida y el mundo fueron creados por la «Diosa Madre», llamada Deméter por los griegos y Cèrere por los romanos.
Homero incluso hizo un himno en honor a Deméter, del cual sólo se citan unos pocos versos:

EL HERMOSO CABELLO DE DEMÉTER, LA VENERABLE DIOSA, EN LA CANCIÓN
CELEBRARON POR PRIMERA VEZ, Y LA DIOSA DEL MAZO ÁGIL, EMBELESADA,
COMO DICE LA CRÓNICA ATRONADORA, POR LA DIOSA HEDONÉUS,
LEJOS DE DEMETER, DIOSA DADORA DE FRUTOS, DAMA
DE LAS ESTACIONES, MIENTRAS BROMEABA CON LAS ALTAS SACERDOTISAS
HIJAS DE OCANO, Y FLORES QUE ARRANCÓ EN EL SUAVE PRADO:
LIRIOS, CROCOS, ROSAS, VIOLETAS, JACINTOS Y NARCISOS,
DE DONDE BROTÓ, PARA PODER HALAGAR A LA DONCELLA ROSADA,
PARA COMPLACER A LA TIERRA, COMO JOVE QUISO:
UNA BRILLANTE, BRILLANTE FLOR, UN MILAGRO PARA TODOS LOS QUE LA VEAN..,
TANTO DE LOS MORTALES, COMO DE LOS DIOSES ETERNOS VIVIENTES:
PORQUE DE SU RAÍZ BROTAN CIEN COROLAS,
Y POR SU FRAGANTE PERFUME LA TIERRA SONRÍE,
EL CIELO SONRÍE ALTO, LAS OLAS DEL MAR SONRÍEN.

La mujer es la vida, la madre, la dulzura, el amor, la pasión, la grandeza. Las mujeres han soportado tanta injusticia y acoso, pero ella nunca se ha dado por vencida.